¿Los animales tienen sexo por placer?

Seguro has escuchado o leido por ahí que, además de los delfines, los humanos son los únicos animales que tienen sexo por placer. Y los bonobos, sí, los bonobos también. Ah, y los cerdos, algunos mencionan también a los cerdos. Bueno, el punto es que alguna variedad de este “dato curioso” seguro que habrás escuchado por ahí. Pero, ¿que tanto hay de cierto en esto? Más aún, ¿cómo carambas le hacen para saber las razones por las que un animal decide tener relaciones sexuales? ¿van y le preguntan?
Un par de delfines cariñosos
Bueno, para poder siquiera tratar de contestar estas preguntas, lo primero que debemos hacer es ponernos de acuerdo en lo que significa “tener sexo por placer”. Si nos referimos al hecho de que a el animal encuentre placentero el participar en el acto sexual entonces, aunque filosóficamente la pregunta puede ser algo complicada—en efecto no les podemos ir a preguntar lo que realmente sienten—por lo menos es bastante claro que a todos los mamíferos les gusta y disfrutan de participar en “el acto”. Sus expresiones faciales, movimientos del cuerpo y la relajación de los músculos son buenos indicadores de que muchos animales suelen experimentar, al igual que los humanos, un clímax placentero. Fisiológicamente, además, los organos reproductores en los mamíferos funcionan prácticamente de la misma manera, por ejemplo el clítoris en las hembras, y no hay duda de que experimentan también orgasmos. Neurológicamente la experiencia de placer durante el sexo se registra en las partes más primitivas del cerebro, tanto en humanos como en muchos animales.

A estos ratones también les parece gustar.
“Ah no ...”, algunos insisten, “lo que pasa es que los animales sólo tienen sexo de manera instintiva, lo hacen por instinto para reproducirse, pero no porque estén buscando placer.” Pero vamos a ver que esta afirmación es aún más difícil de sostener. Primero porque en prácticamente todas las ramas del reino animal se han observado comportamientos homosexuales, del mismo modo que la masturbación tanto en machos como en hembras es algo de lo más común; ambas casos en las que los animales se involucran en “actividades sexuales” pero que, sin embargo, no pueden culminar en la fecundación o procreación de un nuevo ser. Por otra parte, el humano es uno de los pocos seres (quizá el único) que está verdaderamente consciente de la relación que existe entre el acto sexual y la reproducción, convirtiéndonos así en los pocos animales que podríamos planificar y buscar tener relaciones con el objetivo único o principal de la reproducción.

Esta pareja de patos machos, ánade real, no están buscando procrear patitos.
Quizá lo que motiva al mito de que “sólo los humanos tienen sexo por placer” es que la mayoría de los animales muestran claros patrones y temporadas de celo o de apareamiento. ¿Si les gusta tanto el sexo, por qué no lo hacen todo el tiempo? Y la respuesta a este enigma es que, para los animales salvajes, el incurrir en el acto sexual los pone también vulnerables y en una situación de peligro. Es por esto que la mayoría de los animales han evolucionado “señales”, como olores o comportamientos específicos, que indican periodos en los que la hembra se encuentra receptiva. También, por el simple hecho de que los animales que no lo hacían así eran más propensos a morir sin dejar descendencia, resultó que estos periodos de celo evolucionaron en sincronía con los periodos fértiles de la hembra.

Seguramente se suele mencionar a los delfines como otro de los animales que tienen “sexo por placer” por el hecho de que, al igual que los humanos, los delfines no tienen temporadas de apareamiento y se encuentran receptivos durante todo el año. Las hembras de los bonobos, también de manera similar, se suelen mostrar receptivas semanas antes y después de su periodo fértil, y los machos no las discriminan si se encuentran o no fértiles. El caso de los cerdos es más curioso y, aunque lo estuve investigando, en realidad no sé por qué se les incluyen también a veces en la lista; sospecho que será por sus míticos orgasmos de 30 minutos que, también sospecho, se tratan de otra leyenda cibernética.

Lo cierto es que las cosas normalmente no son tan simples como lo aparentan y, aunque nos encanta a los humanos pensar que somos unas criaturas terriblemente únicas y especiales, la verdad es que tenemos bastante en común con todos nuestros primos en el reino animal. Nada de que sorprenderse, al fin y al cabo, todos somos parte de la misma gran familia.

Juan

Fuentes: [1], [2], [3].
  1. me encanto tu post..

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  2. q lindos los delfines

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  3. Claro que sí campeón!

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  4. Excelente publicación.

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  5. Algunos mamíferos, como pueden ser los gatos o ardillas tienen púas en su pene para que la hembra no escape, por eso las gatas gritan desesperadas cuando el macho les da fuerte y flojo, pero vaya, que es bonito ver a alguien hablado de un tema completamente convencido a partir de "sospechas" propias. En resumen, valiente montón de mierda has escrito, otro día dedícate a hacer una búsqueda de mas de 2 minutos en google antes de decir nada, me parece muy bien que tengas tu opinión, pero hay pruebas de que no todos los mamíferos la gozan mientras follan y no es "porque yo lo sospecho" :)

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    1. Las púas que tiene en su pene no estan hechas para que la hembra escape como afirmas estan hechas para permitir su ovulación, deberías investigar primero antes de comentar lo que tu "sospechas". ;-)

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